El dos de enero de 2011 entrará en vigor la nueva ley antitabaco que restringirá aun más los espacios en los que se puede fumar. El texto, cuyo objetivo principal es reducir el consumo de tabaco, también quiere proteger al no fumador, “para que no sufra sus efectos nocivos y vea garantizada de manera efectiva su libertad de elegir espacios sin humo, así como su derecho constitucional a la protección de la salud”.
A partir de la aplicación de la nueva ley, los fumadores no podrán fumar en los locales de uso público cerrados, salvo contadas excepciones.
Básicamente, la normativa prohíbe fumar en todos los locales de uso público cerrados, salvo algunas excepciones.
Espacios donde se podrá fumar con limitaciones:
Entre los lugares que se salvan están los establecimientos penitenciarios, centros psiquiátricos y centros de mayores o de personas con discapacidad, siempre que sea en las zonas exteriores de los edificios o en salas habilitadas al efecto. También en los espacios al aire libre de los centros universitarios y de los de formación de adultos.
Los hoteles podrán reservar hasta un 30% de habitaciones para fumadores, pero éstas deberán ser siempre las mismas y estar separadas del resto.En bares y restaurantes se podrá fumar sólo en las terrazas descubiertas o en las cubiertas que estén rodeadas lateralmente por un máximo de dos paredes, muros o paramentos.
Los fumadores sí que podrán fumar en clubes privados de fumadores.
Lugares donde no se podrá fumar:
Quedará totalmente prohibido fumar en los parques infantiles y áreas o zonas de juego para la infancia, para librar a los niños de los efectos del tabaquismo pasivo. Así como tampoco en los espacios al aire libre o cubiertos, de los centros sanitarios.
En cuanto a los medios de comunicación, el texto prohíbe la emisión de programas o de imágenes en los que los presentadores, colaboradores o invitados aparezcan fumando, mencionen o muestren, directa o indirectamente, marcas, nombres comerciales, logotipos u otros signos identificativos o asociados a productos del tabaco.
La ley pretende evitar que los no fumadores se vean afectados por el tabaquismo pasivo, así que la solución para aquellos que deseen seguir fumando en cualquier lugar consiste en utilizar el cigarrillo electrónico EdSylver. Este cigarrillo electrónico produce la misma sensación de placer que al fumar un cigarrillo tradicional, pero no es nocivo para la salud del fumador ni para la de aquellos que le rodean, ya que no contiene ninguna de las 300 sustancias nocivas que contiene, como el alquitrán.